9:15 am.
- 06/06/2018 0 comentarios | | |

Las cartas de Elvira

Apoyada en la tabla de su vieja máquina de coser, Elvira hace sus cartas y afirma que la mañana es el mejor horario para redactar, cuando las ideas están más frescas. Recientemente, con motivo del Día de las Madres, envió casi cien tarjetas de felicitación
Juan Carlos Ramírez Heras juancarlos@artemisadiario.cu

A sus 76 años cumplidos, todavía Elvira Arocha Reyes conserva una tradición que heredó de su madre: escribir cartas, algo realmente muy raro y curioso en estos tiempos de impetuosos avances tecnológicos en las comunicaciones, cuando la Internet, el correo electrónico y los mensajes por telefonía móvil son herramientas fundamentales de la vida cotidiana.
Pero esta guanajayense, locuaz conversadora y de excelente memoria, lleva ya más de cinco décadas escribiendo y manteniendo relaciones con familiares y amistades, tanto en el extranjero como en nuestro propio país, con quienes permanentemente intercambia correspondencia, aunque se queja de que ahora demora un poco en llegar.
“Mi madre tenía muy buena letra y disposición para redactar; lo hacía bonito y me quedé con ese hábito. Soy rápida: en un rato hago hasta tres cartas. La gente de Correos se asombra, porque muchas veces abren el buzón y las únicas que encuentran son las mías.
“En la actualidad todo es más complicado, porque faltan los sobres, los sellos, los bolígrafos y hasta el papel. Pero mi hijo Lorenzo me los consigue por cualquier lugar, y yo sigo escribiendo.
“Siempre anhelé ser maestra; era mi sueño desde la infancia. Quise matricular en la Escuela Normal. Por la situación económica de mis padres, fue imposible, aunque sí logré estudiar: llegué al grado 12, y me gradué de mecanógrafa y taquígrafa, lo cual me ha ayudado mucho en este arte que es escribir, sin obviar que aprendí a coser… y así ganaba mis kilitos.
“Leer es muy importante y me encanta, afirma con total convencimiento. Leo todo lo que caiga en mis manos, desde periódicos y revistas hasta libros; de ahí mi buena ortografía”.
Apoyada en la tabla de su vieja máquina de coser, Elvira hace sus cartas y afirma que la mañana es el mejor horario para redactar, cuando las ideas están más frescas. Recientemente, con motivo del Día de las Madres, envió casi cien tarjetas de felicitación. Lamenta que sus hijos no tengan el hábito de escribir, aunque son muy buenos e inteligentes, aclara con evidente orgullo.
Operada hace poco más de un año de una fractura de cadera, se ha recuperado muy bien. Llena de vitalidad, continúa con los quehaceres propios de la casa.
¿Y hasta cuándo va a estar usted haciendo cartas?
“Mientras tenga salud y la mente me lo permita voy a seguir escribiendo. Creo que hasta el final de mi vida”.
 

Elvira Arocha Reyes conserva una tradición que heredó de su madre: escribir cartas
Elvira Arocha Reyes conserva una tradición que heredó de su madre: escribir cartas
9:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

ESCRIBIR COMENTARIOS

*Los textos que aquí se publiquen representan la opinión de los internautas. No obstante el periódico se reserva el derecho de publicar aquellos comentarios que tengan palabras obscenas, ofensas o emitan criterios en contra de los principios de nuestra Revolución.
SECCIONES