10:30 pm.
- 05/02/2018 13 comentarios | | |

Caminos de hierro y máquinas de dos timones

Al concluir la zafra, el transporte de otras cargas y el de pasajeros ocupará su tiempo, como en ocasiones anteriores. Gran aceptación tuvo la ruta Los Palacios–El Rincón, en funcionamiento desde el 10 de julio e interrumpida por la molienda.
Aydelín Vázquez Mesa aydelin1987@gmail.com

En medio de las encrucijadas tejidas por un singular camino, la 312201 encuentra el modo de abrirse paso. Con un ajetreo constante trae carros llenos, devuelve vacíos, cruza de un carril al otro, hace olvidar al observador cual es el frente y cual la retaguardia: a una locomotora esos términos le quedan estrechos.

No es magia: la comunicación continua entre los cinco tripulantes de la máquina y “Jose”, ubicado en la sala de despacho, permite agilizar la transportación de caña desde el centro de acopio del 30 de Noviembre hasta el central, ubicado a unos tres kilómetros.

Ambos puntos están conectados mediante un aparato de vía que permite la ramificación y el cruce de diferentes rutas. Por ellas circulan las cinco máquinas en funcionamiento, de 10, que posee el Establecimiento 30 de Noviembre, situado en las inmediaciones del ingenio de igual nombre.

“Cubren los dos viajes diarios desde el centro de acopio de Yaguasita, en Guanajay (68 kilómetros), y los cuatro del 30 de Noviembre”, explica Félix Vega, jefe de base. Dos nuevas, de fabricación rusa, llegadas a mediados de diciembre a la base de trenes, revitalizan un poco el parque de equipos, maltrecho por los más de 30 años de explotación. “Gracias al ingenio y afán del personal, funcionan las viejas locomotoras”, asegura Vega.

Y mientras en el taller intentan mantener con vida las vetustas máquinas, desde lejos llama la atención la 312201. El brillo del azul y blanco de la carrocería indica su juventud. Una vez dentro puede constatarse el confort.

“La cabina tiene aire acondicionado, un pequeño refrigerador, microwave y, por supuesto, los relojes para medir el combustible, los lubricantes, el aire y el velocímetro”, dice Orlando Rivero, maquinista A, con 28 años de experiencia.

A su lado, y detrás del otro timón, Radamé Abreu (Coco) explica cómo funciona la alarma en caso de quedarse dormido. “Le decimos el hombre muerto”, jaranea. Es auxiliar de maquinista hace 18 años, los últimos seis en el 30 de Noviembre, pero recuerda sus inicios en el mundo de los rieles en 1995, en su natal Matanzas, como fogonero.

Ninguno disimula el entusiasmo con “la 01”. Por momentos parecen niños con juguete nuevo, pero no lo son; por eso les golpean los bajos salarios. “El pago es poco, en zafra y después. Los que trabajamos aquí lo hacemos por amor al oficio”, concuerdan.

El conductor Osiel Hernández y sus dos auxiliares Samuel Caballero y Yosvany Milián, redondean el quinteto. Los dos últimos bajan y suben una y otra vez, precisan los trabajos en el cambio de agujas para la conexión de carriles divergentes, el enganche y desenganche de carros, y otros elementos importantes para la seguridad del viaje.

“La locomotora puede alcanzar hasta 80 Km/h, pero cuando vamos con los carros el máximo es 30. Acepta 18, hasta 20 coches; sin embargo, el mal estado de las vías, particularmente en el tramo Artemisa-La Habana, nos obliga incluso a disminuir más la velocidad”, lamenta Orlando.

Al concluir la zafra, el transporte de otras cargas y el de pasajeros ocupará su tiempo, como en ocasiones anteriores. Gran aceptación tuvo la ruta Los Palacios–El Rincón, en funcionamiento desde el 10 de julio e interrumpida por la molienda. “Ese recorrido resolvía tremendo problema a la población; a menudo me preguntan cuándo se retomará”, asegura Eduardo González, conductor.

El ajetreo de la zafra marca ahora el ritmo de unos 80 ferroviarios. Los nuevos medios puestos a su disposición constituyen incentivo, y al mismo tiempo compromiso de aprovecharlos al máximo. Ellos plantan cara a las dificultades; con su empeño y amor impulsan la ruta del ferrocarril por estos lares.

10:30 pm.
- 21/04/2014 13 comentarios | |

COMENTARIOS DE LA NOTICIA

Zacha
- 1:48 pm.
1
Su artículo es un orgullo para quienes se entregan a una faena muy consagrada y ardua, que muchas veces exige ausentarse del hogar y la familia. El ferrocarril llegó a Cuba para desarrollar la producción de azúcar y siglos después continúa siendo imprescindible para este sector. Como imprescindible es la labor de los ferroviarios que mantienen con su ingenio y creatividad, el vaivén de las cañas, los equipos y piezas necesarias para los centrales azucareros, y el producto final, el azúcar, sobre sus línea eternamente paralelas a todo lo largo y ancho de la Isla.
aydelin
- 1:45 pm.
2
Muy cierto lo que dice Zacha.
BDPZ
- 3:22 pm.
3
De ahí la importancia de la zafra y el aprovechamiento del transporte ferroviario en la etapa de no zafra para poder suplir las necesidades que tiene el transporte hoy.
zafra
- 3:24 pm.
4
Es muy bueno que en tiempo donde no se muele caña los ferrocarriles puedan tener otros usos que beneficien también a la economía del país
BDPZ
- 3:26 pm.
5
Es importante el transporte ferroviario en la zafra y que en tiempo de no zafra aprovecharlo en el transporte de pasajeros tan primordial para la población que no le es suficiente este servicio.
aydelin
- 1:50 pm.
6
Concuerdo con usted, el tren constituye una vía para aliviar la situación del transporte de pasajeros, muy económica por cierto.
Zidy
- 3:45 pm.
7
Los trabajadores de los ferrocarriles tienen una tarea muy importante en la zafra, apoyando a la transportación. Sería muy bueno continuar con las mejoras de los tramos de las líneas.
aydelin
- 1:53 pm.
8
También considero necesario mejorar el estado de muchas líneas férreas, eso permitiría elevar la velocidad de las locomotoras, y por consguiente dismimuir los tiempos de viaje, además aumentaría la seguridad en la vía.
Franz
- 6:35 pm.
9
Muy buen impacto tuvo la ruta Los Palacios–El Rincón entre los pobladores de la zona, de ahí que será bien recibida cuando entre en funcionamiento de nuevo una vez que concluya la zafra.
Zenia
- 7:56 am.
10
Los trabajadores ferroviarios tienen un agran responsabilidad en la zafra azucarera.
Báguanoz
- 10:09 am.
11
Los transportistas del ferrocarril son muchas veces olvidados a la hora de reconocer los factores que posibilitan el desarrollo satisfactorio de la zafra azucarera, por eso es válido este artículo: ellos también son sacrificados, y su participación es imprescindible.
aydelin
- 1:56 pm.
12
Precisamente eso -reconocer el esfuerzo de los trabajadores ferroviarios-, es el objetivo principal de este trabajo
Yfdez
- 10:04 am.
13
El ajetreo de la zafra marca ahora el ritmo de unos 80 ferroviarios. Los nuevos medios puestos a su disposición constituyen incentivo, y al mismo tiempo compromiso de aprovecharlos al máximo. Ellos plantan cara a las dificultades; con su empeño y amor impulsan la ruta del ferrocarril por estos lares. el artemiseño. Estos trabajdores tienen tareas muy importantes q es el transporte de la materia prima para el central.

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