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- 01/03/2017 2 comentarios | | |

Los beneficios del rescate del Dique Sur

La obra se construyó entre 1985 y 1991. Alcanzó una longitud total de 51.7 kilómetros a lo largo de la costa, desde playa Majana y hasta el surgidero de Batabanó, en Mayabeque. El terraplén que lo constituye tiene un promedio de ocho metros de ancho, y una altura puntal de un metro sobre el nivel del terreno, para dificultar el escurrimiento de las aguas superficiales hacia el mar; además, impide la penetración del mar, que parcialmente no se mezcla con el flujo de aguas subterráneas y no provoca su salinización.
Manuel Alejandro Hernández Barrios manu.hdez32@gmail.com

Muy pronto el Dique Sur de la provincia de Artemisa comenzará a agradecer su rehabilitación, una prioridad en el plan anual de cada municipio e institución asociada a esta labor, de modo que los viernes en el Consejo de la Administración Provincial se evalúan los avances.
La obra se construyó entre 1985 y 1991. Alcanzó una longitud total de 51.7 kilómetros a lo largo de la costa, desde playa Majana y hasta el surgidero de Batabanó, en Mayabeque.
El terraplén que lo constituye tiene un promedio de ocho metros de ancho, y una altura puntal de un metro sobre el nivel del terreno, para dificultar el escurrimiento de las aguas superficiales hacia el mar; además, impide la penetración del mar, que parcialmente no se mezcla con el flujo de aguas subterráneas y no provoca su salinización.
El dique se extiende por una de las zonas agrícolas más importantes del país: Artemisa, Alquízar y Güira de Melena, la cual sustenta a la población autóctona y a La Habana. También incluye el Acueducto Cuenca Sur, entre los más significativos que abastecen a la capital de todos los cubanos.
La Cuenca Sur padecía la intrusión salina provocada por la sobrexplotación de las aguas subterráneas en algunas partes de la franja costera.
De modo que, a partir de 2013, comenzaron las acciones de recuperación, recuerda el ingeniero hidráulico Reinaldo Casanova. “Iniciaron con el desbroce de la maleza, para posibilitar el trabajo de topografía y llevar a la edificación a los parámetros originales de diseño”.
Varios son los problemas que afectan actualmente su funcionalidad. Algunos de sus 36 vertedores no permiten la salida controlada de agua, por estar obstruidos los canales para eso, lo que provoca el escape de grandes volúmenes del líquido fluvial por los laterales del cimacio, y en otros casos sobrepasa la corona del dique.
El agua embalsada convierte a los canales de acumulación en áreas cenagosas, lo cual eleva la peligrosidad de este trabajo de recuperación.
Por otra parte, para el cuidado de esa estructura existe una brigada de mantenimiento menor, constituida por solo ocho hombres encargados de mantener la transitabilidad del dique. Pese al escaso número de integrantes, ese equipo de trabajo realizó desbroce en tres etapas entre 2013 y 2014, y evitó que la maleza lo cubriese.
Habría que estar en el lugar para apreciar la envergadura de una obra que hoy mueve a brigadas de seis provincias. Según los reportes para el rescate del proyecto a su estado original, esas fuerzas resultan insuficientes para ganarle terreno a la madre Naturaleza.
El rescate del Dique Sur entraña un beneficio a largo plazo, que debe ser atendido a corto plazo, con las planificaciones económicas anuales de los municipios donde se encuentre y de las empresas de mayor envergadura intrínsecamente relacionadas con el recurso agua.

Notables provechos
Los actuales trabajos de recuperación se extenderán hasta el 31 de mayo. De acuerdo con los objetivos principales trazados por el proyectista de la obra (la Empresa de Investigaciones, Proyectos e Ingeniería del Instituto de Recursos Hidráulicos de Matanzas), el dique tendrá un ancho promedio de siete metros, y aumentará su cima, con roca caliza, en más de metro y medio de alto que en su estado actual.
En el sur de Alquízar, Luis Ángel Ramos dirige una brigada compuesta por una de las cuatro retroexcavadoras de brazo largo existentes en toda Cuba, un cilindro percutor que —según los habitantes de Guanímar— “cuando trabaja, la tierra tiembla”, y la principal maquinaria de una obra de este tipo, una pipa de agua, la primera que ha de llegar al terreno, afirma el jefe de obra.
La extensión del beneficio sobrepasa las fronteras provinciales en el terreno, y ensancha las posibilidades económicas locales.
Especialistas del Grupo de Aprovechamiento Hidráulico de Artemisa sostienen que con el dique se han podido apreciar efectos directos de mejoría en la salinidad de las aguas al interior de la provincia, al aumentar la carga hidráulica subterránea.
Las ciénagas que genera el dique elevan los niveles de agua aprovechable, y erigen una barrera contra la penetración del agua procedente del mar. Esto se ha desplazado tanto en la horizontal que se pueden encontrar zonas pantanosas hasta 16 kilómetros tierra adentro, y en la vertical las cotas de agua subterránea no superan los dos metros para su aparición.
Tales desplazamientos horizontales y verticales combinan el necesario incremento de las reservas de agua dulce aprovechable, tanto para el regadío como para el consumo humano.
Investigaciones del Grupo de Aprovechamiento Hidráulico de Artemisa aprecian al norte del dique un descenso del contenido salino de las aguas, tanto superficiales como subterráneas, de cuatro gramos por litro a poco más de uno, todavía no totalmente aprovechables, pero sí manifiestamente mejoradas.
Los efectos beneficiosos de invertir en el mantenimiento del Dique Sur de Artemisa repercuten en los pozos cercanos utilizados por los campesinos para regadío al sur de la provincia, y en el abastecimiento de las aguas del Acueducto de La Habana.
 

La rehabilitación del Dique Sur de Artemisa, una obra de gran impacto para reducir la salinización de los suelos / Foto: Humberto Lister
La rehabilitación del Dique Sur de Artemisa, una obra de gran impacto para reducir la salinización de los suelos / Foto: Humberto Lister
9:15 am.
- 21/04/2014 2 comentarios | |

COMENTARIOS DE LA NOTICIA

ROSQUETE
- 03/01/2017 - 18:17
1
Arreglar,monitorear y preservar para el futuro y para siempre esta magnifica obra, es hacer y proteger a nuestro país. No es una idea fantasiosa. Estoy totalmente convencido de ello. Cuidar el acuífero del sur habanero es clave en esta región donde esta enclavada su capital y la mayor ciudad de nuestra nación y donde existe la mayor presión demografica situada en una escasa franja de terreno, que ha su vez por obra del destino es de las tierras más fertiles de Cuba y donde existe una tremenda cultura agropecuaria.
artemiseño
- 03/01/2017 - 18:33
2
¿Como se compatibiliza el Dique con el proyecto Mangle vivo?. ¿no afecta el dique al mangle?

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