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- 22/09/2017 1 comentario | | |

¿Belleza externa?

En muchísimos casos los tatuajes son síntoma de la globalización cultural, de falsos estereotipos para lograr aceptación, o patrones para alcanzar respeto dentro de determinados grupos. Pero ya hay miles que ven esta moda como arte, como una forma sencilla de expresarse.
Myrla Pizarro de la Uz myrla@artemisa.cip.cu

Desde tiempos inmemoriales el ser humano, impulsado por la religión, las supersticiones, el arte, la cultura, las costumbres, la estética o la moda ha colocado en su cuerpo insignias como los tatuajes.

Corre el siglo XXI y las ideas que tenemos en la cabeza ya no son las de hace 30 años, desde los peinados hasta las formas de vestir, las gafas tan variantes, los bikinis, las uñas, cualquier cosa, pues de eso se tratan las modas, de cambios constantes en nuestra manera de proyectarnos. Al parecer, los cambios también se hacen necesarios en el modo de pensar.

Quizás llegó el siglo de los tatuajes… y para quedarse. De acuerdo con los especialistas en el tema, es síntoma adyacente de la globalización cultural, de los falsos estereotipos para lograr la aceptación de los demás, o patrones para alcanzar respeto dentro de determinados grupos. Pero hay que verlo todo desde varios puntos de vista; tampoco se puede estereotipar con las ideas.

No es menos cierto que en muchísimos casos estas son las razones. Sin embargo, otras nada tienen que ver con lo anteriormente planteado; ya hay miles que ven esta moda como arte, como una forma sencilla de expresarse… como el ángel de Carlos Varela, que se tatuó el cuerpo con un grafiti de amor.

Roelbi tiene 23 años y le consideran uno de los mejores tatuadores de Artemisa. ¿Por qué? Tiene tatuajes por todas partes, pero nunca en la vida ha tatuado a menores de edad, y según dice tampoco lo hará.

“Empecé en este mundo desde los 13 años. Nunca he ido a escuela alguna donde enseñen cómo dibujar, pero sí conozco a la medida, pues me documento lo más que puedo, sobre los riesgos y consecuencias de tatuajes mal cuidados, algo a lo que siempre hago mucho hincapié cuando vienen mis clientes”.

Casi la totalidad de sus vecinos y amigos llevan su huella, y hasta en él mismo probaba; sus utensilios están perfectamente higienizados, las agujas correctas, los guantes y papel desechables, desinfectantes, gel de baño, pomadas, todo al pie de la letra.

Antes de cada uno irse, más contentos imposible, les da la lección de siempre: “el proceso de curación de una a dos semanas, nada de relaciones sexuales, lavar la zona dos o tres veces al día, aplicar antibióticos en ungüento, en 45 días no exponerlo al sol, nada de playas, piscinas o ríos ni ejercicios físicos; esa es prácticamente mi ley”, explica mientras termina de pintar un rostro de samurái, los que más le gustan, a un trabajador social casi de su misma edad.        

Ya no es solo moda de los jóvenes; miles de personas muestran con orgullo sus creaciones. Hoy nadie se opone a los Beatles ni a la liberación feminista, al rock and roll, a las disímiles formas raras de vestir ni a los colores extraños en el pelo que un día fueron mal vistos y mal entendidos, cuando los jóvenes los usaron igual por “rebeldía”, pero escondidos.

Ahora parece ser el tiempo de los tatuajes. Solo es preciso entender que, antes de elegir este procedimiento, se ha de investigar la precisión de quienes lo realizan, los riesgos y las medidas para que no se infesten y les traigan graves consecuencias.

Roelbis conoce a la perfección el arte de tatuar y las medidas para garantizar su cuidado
Roelbis conoce a la perfección el arte de tatuar y las medidas para garantizar su cuidado
7:45 am.
- 21/04/2014 1 comentario | |

COMENTARIOS DE LA NOTICIA

Anita
- 09/25/2017 - 15:53
1
bueno me siento menos preocupada, pues mi hijo también se dedica a ser tatuajes hace ya bastante tiempo y siempre me negaba a que lo hiciera pero nunca ha tenido problemas siempre mantiene higiene y el cuidado que deben de tener cuando se hacen el tatuaje como lo dice Roelvis.

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