11:15 am.
- 03/05/2014 0 comentarios | | |

De la ausencia y de tí

Por problemas de salud el poeta y novelista Carlos Jesús Cabrera no pudo estar presente en los predios de la XXIII Feria del Libro en Artemisa.
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Todos, absolutamente todos los personajes que quitan y ponen fichas en el mundo del libro en la provincia, esperaban que el poeta y novelista Carlos Jesús Cabrera estuviera presente en los predios de la XXIII Feria en Artemisa, presentando por aquí y acullá cualquier clase de obra literaria, pues si algo le ha sobrado a este escritor de Bauta es talento para mirar con ojos profundos la estética literaria de los otros.
Sin embargo, la vida ha acorralado al poeta y a este no le ha quedado más remedio que enfrentarla con todo coraje desde la sala de un hospital, mientras afuera la vida corre, las mujeres pasan y los libros esperan por los lectores inteligentes.
Lástima de ausencia, lástima de trance, porque Carlos enfrenta, a puro coraje, curas que desarman al más plantado y pinto de los hombres. No obstante, se repone, prepara su vuelta y, si no es en esta Feria, pues será en otra donde lo tengamos en cualquier panel, disertando sobre la poesía de Julián del Casal o la de José Lezama Lima, sobre la novela policial o la narrativa de los años 60 del pasado siglo, sobre un pintor de trazos hondamente populares o sobre algún escritor para el cual la crítica literaria insular tiene los ojos completamente ciegos. Carlos Jesús fue ganador del Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén 1997, con el libro El restaurador anónimo, donde los escasos productos alimenticios de la libreta de racionamiento en Cuba le sirvieron para escribir varios poemas antológicos, poemas que harían la envidia del viejo Pánfilo y hasta de aquellos que no saben encontrar poesía ni en la misma poesía.En otros de sus títulos como La carne transparente (poesía) y Este era tu deseo (novela) otras carencias del alma humana asoman por todas partes y también todas las bondades que anidan en este escritor. Bondades que en la Ciudad Letrada escasamente se reconocen.
Una úlcera violenta ha atacado el ánimo y los pies de Carlos. Una úlcera que no debió atacarlo en ninguna parte. Pero menos en sus extremidades. Es triste que la vida le haga esta clase de desaires a gente como Carlos Jesús que siempre, de modo inevitable, gusta entrar con su pie derecho a todo lo que sepa a literatura de alto calibre.

11:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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