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- 30/09/2018 0 comentarios | | |

El arte del dolor

Recuerdo que Rufino del Valle, especialista de la Fototeca de Cuba, destacó en comentario hecho tiempo atrás acerca de Pathos, que si bien no constituye una serie o secuencia en su totalidad, mayoritariamente cada obra representa una situación única de por sí atrayente, con visualidad especial en la búsqueda de angulaciones e instantes precisos.
Elena Milián Salaberri elenams18081966@gmail.com

No, no lo entendí. No soy artista y mi sensibilidad se queda trunca. Solo cuando supe que mediaba un pacto de eternidad entre Alberto Borrego Sánchez y su madre, doña Librada, supe el porqué y dejó de dolerme, mejor dicho, dejaron de dolerme las fotos compiladas en la colección Pathos.
Descubrí ahora que fue ella quien lo inició en el mundo de la fotografía y alguna vez le suplicó la inmortalizara a través de imágenes, no importa cuán crudas resultaran para los otros, para los que desconocen al amor como antídoto del sufrimiento. Así me lo confesó el llamado Korda pinareño.
Pareciera premonición: Librada (ya fallecida) enfermó de Alzheimer y la promesa hecha no se quebró. El fotógrafo sancristobalense abordó la patología en 15 obras que desgarran; precisamente por eso el título de Pathos, pues en griego significa condición agitada del alma, infortunio, emoción.
Vista ya en diversos salones, integran la compilación instantáneas de 30 x 40 centímetros, consideradas por expertos a la altura de las mejores fotos cubanas del siglo XX. En su momento, añadió a las relativas al lacerante mal, otras acerca de personajes y situaciones extraídas de la realidad cotidiana, siempre con el componente conmovedor, a veces permeado de esa sutil ironía característica de su modo de hacer.
Recuerdo que Rufino del Valle, especialista de la Fototeca de Cuba, destacó  en comentario hecho tiempo atrás acerca de Pathos,  que si bien no constituye una serie o secuencia en su totalidad, mayoritariamente cada obra representa una situación única de por sí atrayente, con visualidad especial en la búsqueda de angulaciones e instantes precisos.
El espectador- aseveró el crítico- no necesita de pie de foto, pues se le invita a analizar las coordenadas conceptuales del fotógrafo, quien fue capaz de lograr un excelente trabajo dramático mediante el manejo de los colores blanco y negro.
Para Alberto Borrego Sánchez el objetivo de Pathos perdura, no pasa: se trata de movilizar el pensamiento para enfrentar problemas cotidianos como la degradación de las capacidades físicas y mentales o el deterioro de las edificaciones, “sin almíbares ni afeites”.
Inmortalizar la imagen de su madre, víctima de la cruel enfermedad, borra todo estigma de masoquismo para evidenciar un amor incondicional más allá de la delicada belleza que un día ella tuvo y se yergue homenaje a la vida hasta en los momentos ríspidos.
Multipremiado incluso en certámenes nacionales de fotografía del 2000 a la fecha, el Korda Pinareño, tiene más que demostrada su garra: bastaría solo citar el día a día en su Galería-Taller ABS y la inolvidable primera exposición Barquito de Papel, en la cual luz y encuadre incursionaron en el potencial erótico del cuerpo de la mujer para llenarlo de lirismo. Tema que también agita el alma.
 

Pathos atrae en la Galería-Taller ABS
Pathos atrae en la Galería-Taller ABS
11:45 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

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