10:15 am.
- 11/02/2018 0 comentarios | | |

El alto privilegio de esculpir a un Titán

El “gran acontecimiento” llegó una madrugada, sobre una rastra enorme que puso en vela a todo el poblado de Rancho Grande.
Miguel Terry Valdespino nadiemebusca@yahoo.com

Tenía entonces 33 años y todos los sueños del mundo metidos en su cabeza de joven escultor. Pero quizás el bautense Juan Narciso Quintanilla Álvarez no imaginaba que, apenas unas décadas más tarde, sería uno de los más importantes escultores cubanos.
Un artista con más de 300 piezas repartidas entre varios países y con una obra récord que lo llena de inmenso orgullo: haber sido el autor de la escultura más alta del Che Guevara en el planeta —obra presente en Oleiros, Galicia, España—, y haber aportado otra imagen del Che al Museo de Hombres Famosos, en Texas, Estados Unidos.
Pero en los días en que tuvo lugar la historia contada a continuación (principios de 1983), Juan Quintanilla era apenas un talento en ciernes, y yo un soldado de 18 años que, desde la puerta principal de la Escuela Interarmas de las FAR “General Antonio Maceo” “Orden Antonio Maceo ”, en Ceiba del Agua, veía cómo, apenas unos metros delante de esa puerta, un remolino constructivo, con el albañil Heriberto Duarte al frente, creaba todas las condiciones para un gran acontecimiento.
El “gran acontecimiento” llegó una madrugada, sobre una rastra enorme que puso en vela a todo el poblado de Rancho Grande.
Una imponente figura en bronce del Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales (con más de cinco metros de altura y cuatro toneladas de peso), era colocada sobre el pedestal diseñado por el arquitecto Manolo Rubio, lugar donde ha permanecido hasta hoy, desafiando, como El Titán Bronce, en sus más encendidas campañas redentoras, todas las tempestades y los más delirantes soles.
La posibilidad de concretar este proyecto le fue posible a Quintanilla al ganar, frente a otros prestigiosos competidores, un concurso convocado por el Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria (CODEMA), cuyo jurado encabezó la reconocida escultora Rita Longa.
“Esta obra la realicé —cuenta Quintanilla— en un momento muy cercano a mi regreso de la Escuela de Arte de Praga, donde estudié durante tres años. Fue, prácticamente, mi primera escultura monumental, pero siempre la guardo con especial afecto, por todo lo que representó Maceo, no solo como gran estratega militar sino como gran pensador, para la Historia de Cuba”.
Juan Quintanilla, Profesor de Mérito del Instituto Superior de Arte (ISA), con obras repartidas por naciones tan distintas como México, Estados Unidos, Perú, Eslovenia, España, Francia y China, recuerda perfectamente el día en que el entonces ministro de las FAR, general de ejército Raúl Castro Ruz, dejó inaugurada la obra, en compañía de Luis Álvarez de la Nuez, otrora primer secretario del Partido en la provincia de La Habana.
Y recuerda especialmente cuando el ahora Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, puso en su pecho la distinción de Servicio Distinguido de las FAR, en la Casa de Oficiales de la Escuela Interarmas.
Era muy joven el escultor Juan Narciso Quintanilla Álvarez; sin embargo, su obra al Titán, ahora restaurada por especialistas de la Oficina del Historiador de la Ciudad, parece, como el mismísimo hijo de Mariana Grajales, destinada a perdurar largamente sobre el invicto pedestal de su gloria.

10:15 am.
- 21/04/2014 0 comentarios | |

ESCRIBIR COMENTARIOS

*Los textos que aquí se publiquen representan la opinión de los internautas. No obstante el periódico se reserva el derecho de publicar aquellos comentarios que tengan palabras obscenas, ofensas o emitan criterios en contra de los principios de nuestra Revolución.
SECCIONES